26 de mayo de 2018

Car Crash Sisters - Vendaval de reminiscencias





Para los que vimos morir el último movimiento musical trascendente, esta agrupación representa la oportunidad de revivir aquella década donde las camisas de franela se ataban a la cintura. Este viaje en el tiempo puede resultar positivo o negativo, según el enfoque con el que se interprete, habrá quien diga que no proponen y habrá quienes comprendan que son una mezcla de influencias bien lograda. La realidad es que muchos quedamos “huérfanos de sonido” y buscamos desde entonces quién llenara el vacío en nuestros oídos.


Es irónico que la mayoría del público mexicano siempre busque la respuesta en grupos extranjeros, cobijándolos por el simple hecho de venir del pueblo más lejano de Inglaterra. Los festivales están plagados de propuestas impuestas por quienes dominan el medio, acotando las posibilidades del talento nacional. Hablo de talento nacional quitando todos los motes mercadotécnicos, los compadrazgos y los caminos fáciles, hablo de propuestas honestas y sin pretensión, hablo de grupos que no han olvidado la esencia del rock.


Car Crash Sisters es el tipo de grupo que se mantiene fiel a sus ideales, que no se traiciona y que busca reinventarse. Basta con verlos en vivo o escuchar sus discos para recibir toda esa energía contenida, el cúmulo de décadas, de ensayos y de amor incondicional por la música. Lo que se hace con el corazón es difícil de borrar, y aunque no son profetas en su tierra, han logrado traspasar fronteras.


Si no estuviera consciente de su origen, juraría que son extranjeros, los mismos que nos colonizan para marcar tendencias. Pero son de casa, de Aguascalientes, México. Kique, Alma, Noel y John han sabido amalgamar un vendaval de reminiscencias en sus 2 producciones: The Crystal Garden y Sundance Sea. La magia de sus temas radica en el diseño sonoro de las guitarras, meticulosamente moduladas para que convivan y no choquen, aunado a una voz poco convencional y al amarre del bajo con la batería. Cada uno de sus tracks tiene cadencia y caos, una delicada mezcla de ensoñación fundida con atmósferas densas. Los riffs taladrantes se conjugan perfectamente con las bases, logrando canciones envolventes de excelente factura. Car Crash Sisters tiene lo justo de los noventa en pleno siglo XXI.


Es complicado hablar de justicia en un mundo como este, sin embargo, este proyecto podría reprogramar la imagen que se tiene de las “banditas” mexicanas, colocando el nombre de nuestro país en escenarios nunca antes alcanzados por un grupo independiente.


No será cuestión de azar, sino de llegar a las personas correctas. No será casualidad, sino el resultado del trabajo bien hecho. No será una sorpresa cuando el eco resuene y todos empiecen a hablar de ellos.

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